*Enrique Inzunza Cázarez: Cámara Alta

El intelectual de la derecha, @EnriqueKrauze, amanuense de los ricos conservadores que añoran el México de privilegios que les brindaban los gobiernos neoliberales del prianismo, desde su atalaya @Reforma, pretende darnos clases de historia de Sinaloa, denostando a “los hijos de Badiraguato”.
No hable usted, señor Krauze, de nuestra tierra, digna e indoblegable como pocas, que dio tantos hombres valerosos a la causa de la Revolución Mexicana.
De Santiago de los Caballeros, lugar de los heroicos carabineros fieles a la causa maderista, es el acrisolado poeta y jurista Abelardo L. Medina.
Le recomiendo leer, para que aprenda a querer a México, su libro «El llanto de la patria».
De la misma oriundez es José Alfonso Abitia Arzapalo, jurista que fuera Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, autor de “La cosa juzgada en materia civil”, el más importante tratado jurídico de esta materia en México hasta el día de hoy, a la altura de los escritos por los procesalistas italianos clásicos.
De nuestra tierra es Héctor R. Olea Castaños, historiador, como usted debería saber, ya que es su campo de estudio, quien hubo escrito obras imprescindibles, entre las que destaco “Sinaloa a través de sus Constituciones”.
Le pido tome esta aclaración como atenta moción de ilustración. Badiraguato y Sinaloa son mucho más que los estereotipos y el estigma que personajes como usted han querido instalar en el imaginario mundial.
No generalice. Con mi pueblo, no señor.
